Expresión lingüística:
ten cuidado/tenga cuidado

La lengua española cuenta con diferentes tipos de expresiones para aconsejar, avisar, advertir o amenazar: ¡ojo!, ¡ojo con (…)!, ¡ándate/ándese con ojo!, ¡cuidado con lo que (…)!, abre/abra bien los ojos…

La palabra ojo, usada en sentido figurado, hace referencia a la atención, a la mirada atenta que se solicita del interlocutor, al cuidado con el que se le pide que actúe. El acto de aviso puede convertirse en acto de advertencia o amenaza, y la entonación y el tono de la emisión de ojo variarán.

Descripción verbal

1. Se lleva el dedo índice a la parte inferior del ojo y se permanece en esta posición o se tira hacia abajo de él, una o más veces.

Significado y uso

Con este gesto prevenimos a alguien.
Se interpreta con facilidad, ya que el sustantivo ojo en sentido figurado equivale a ¡atención! o cuidado; por lo tanto, el gesto no requiere palabras, aunque pueden usarse.
El mismo gesto puede significar que advertimos al interlocutor de que hemos adivinado sus intenciones o que sabemos algo que él intentaba ocultar; lo que expresaríamos verbalmente mediante “te veo venir”, “te he calado”. En este caso reforzaremos el énfasis si, al mismo tiempo que hacemos el gesto, guiñamos el otro ojo.

Diálogo 230

A: Cuidado, cuidado. <GESTO> Has estado a punto de echarte la escalera encima.
B: Es verdad. No sé cómo puedo andar tan despistado.

Diálogo 231

A: José. Mucho ojito <GESTO> con Toñín. No estoy segura de que su única pretensión sea ayudarnos. Creo que quiere algo más.
B: Y, ¿qué puede querer? ¿Crees que piensa que obtendrá algún beneficio de la operación?
A: Pues probablemente sí.
B: Anda ya. Lo tiene claro.

Descripción verbal

2. Se llevan los dedos índice y corazón, en forma de V, a los ojos, y se permanece en esta posición o se mueven dirigiéndolos al interlocutor, una o más veces.

Significado y uso

Con este gesto indicamos a alguien que lo vemos, lo vigilamos o lo controlamos, o que vigile, por lo que el gesto se interpreta como advertencia o amenaza, y como recomendación de que se tenga cuidado o se esté atento.

Diálogo 232

A: José, ¿has roto tú otra vez el ordenador?
B: ¡Qué va! Yo no he sido.
A: Vale, de acuerdo, pero <GESTO>... te estaré vigilando.